Zona de máxima altura del Acueducto de Segovia con sus arcos dobles superpuestos. Foto propia La Maleta Inquieta, septiembre 2026

Segovia · Leyenda · 2026

La leyenda del Acueducto de Segovia

La leyenda del Acueducto de Segovia 2026: el pacto con el diablo

Segovia lleva siglos contando que su monumento más famoso no lo levantaron los romanos, sino el diablo, en una noche y a cambio del alma de una muchacha que subía agua a cuestas. Es la versión que publica el Ayuntamiento, la que le ha dado una estatua a la ciudad y la que explica por qué a los agujeros de la piedra se les llama huellas de pezuña. Empieza así casi cualquier viaje a Segovia.

Aquí va el relato tal como lo cuenta Turismo de Segovia, sus variantes y lo que sí sabemos: quién lo hizo, cuándo y por qué 167 arcos de granito sin argamasa parecían cosa de otro mundo. Las cifras, en la ficha del Acueducto de Segovia.

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La leyenda del acueducto de Segovia: el pacto de la aguadora con el diablo

La versión de referencia la publica Turismo de Segovia y es corta: cuatro escenas y un final con trampa. Se cuenta como lo que es, leyenda.

1

La aguadora y la cuesta.

Una joven que trabajaba de aguadora estaba harta de arrastrar el cántaro por las cuestas. Segovia se levanta sobre un espolón de roca y el agua estaba abajo, en el valle.

2

El trato.

El diablo le ofreció lo que nadie más podía: se quedaría con su alma si, antes de que cantara el gallo, el agua llegaba hasta su puerta. La muchacha aceptó.

3

La noche de tormenta.

Estalló una tormenta y el diablo trabajó sin descanso, colocando sillar sobre sillar mientras la joven, arrepentida, rezaba.

4

El gallo y el sillar que sobró.

Cantó el gallo con una sola piedra sin colocar y el diablo soltó un grito: había perdido. Ella confesó y los segovianos lavaron los arcos con agua bendita para quitar el rastro de azufre.

Detalle de los arcos de doble nivel del acueducto romano de Segovia con los huecos de la piedra a la vista. Foto propia La Maleta Inquieta, septiembre 2026

Detalle de los arcos de doble nivel del acueducto romano de Segovia con los huecos de la piedra a la vista. Foto propia La Maleta Inquieta, septiembre 2026

El cierre es el detalle que más se repite delante del monumento: la tradición dice que los agujeros de los sillares son las huellas de las pezuñas del diablo.

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Las variantes: el gallo, el primer rayo de sol y la piedra que falta

Se cuenta de varias maneras. Conviene saber qué viene de la fuente oficial y qué es añadido de guía.

1

El plazo cambia.

La ficha del Ayuntamiento marca el canto del gallo; las visitas guiadas suelen usar el primer rayo de sol, con la muchacha rezando por que amanezca antes.

2

La aguadora no tiene nombre.

La fuente oficial no se lo pone y los que circulan por internet no aparecen en ninguna ficha municipal. Aquí se queda como está: una joven aguadora.

3

Nadie señala la piedra que falta.

El relato dice que quedó un sillar sin colocar, pero la ciudad no ha marcado ningún hueco de la arquería como el de la leyenda.

4

El final feliz es tardío.

En el cierre oficial los segovianos perdonan a la muchacha; otras versiones acaban antes, sin la escena del agua bendita.

¿Sabías que el diablo del acueducto tiene estatua desde 2019?

El 23 de enero de 2019 Segovia le puso cara al protagonista. El escultor José Antonio Abella donó una figura de bronce del diablo derrotado, con el sillar que no llegó a colocar en las tenazas y haciéndose un selfie con su obra a medias. Está en la subida de la calle San Juan, en el barrio de los Caballeros, y el sitio no fue casual: la idea era descongestionar la calle Real. Hubo polémica al instalarla, con titulares dentro y fuera de España, que acabó siendo la mejor campaña posible. Queda a cinco minutos cuesta arriba del Azoguejo, en plena calle y gratis: buena parada en un paseo por Segovia de noche.

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Qué dice la piedra: la realidad histórica frente a la leyenda

Más allá del pacto nocturno, la historia verificable es más terrenal. Esto sostienen la arqueología y las fichas oficiales, y dónde chocan con el relato.

1

Lo levantaron los romanos, y hay fecha.

Turismo de Segovia data la obra en el año 112 d.C., en época de Trajano, revisando la datación anterior del 98 d.C. La fecha se reconstruye leyendo los agujeros donde iba clavada una inscripción de bronce que alguien arrancó del ático.

2

Los agujeros no son pezuñas, son mechinales.

Aquí está el choque frontal: alojaban las tenazas con las que se izaba cada sillar, y aparecen en el mismo punto en todas las piezas.

3

Lo de «sin argamasa» sí es verdad.

Los 167 arcos se sostienen por su peso y por el reparto de empujes, sin una gota de mortero, y alcanzan 28,10 metros sobre el Azoguejo.

4

La obra siguió después, y con nombres.

En el siglo XV se rehicieron 36 arcos caídos, trabajo atribuido a fray Juan Escobedo bajo los Reyes Católicos. La primera mención escrita es de 1201 y la ciudad entró en la UNESCO en 1985.

5

La leyenda le ha salido rentable al monumento.

No lo salvó de caerse, pero lo mantiene en la conversación y engancha a los críos delante de la arquería. Más datos así, en curiosidades de Segovia.

Base de los pilares del Acueducto de Segovia a pie de calle, con las juntas de los sillares a la vista. Foto propia La Maleta Inquieta, septiembre 2026

Base de los pilares del Acueducto de Segovia a pie de calle, con las juntas de los sillares a la vista. Foto propia La Maleta Inquieta, septiembre 2026

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Las otras leyendas de Segovia

La del diablo es la famosa, pero no está sola, y algunas de las otras sí tienen fuente documental. Estas son las cuatro que merecen parada dentro de un viaje por Segovia.

1

María del Salto, la judía que sobrevivió al despeñamiento.

Turismo de Segovia la sitúa hacia 1237 según la crónica del dominico fray Rodrigo de Cerrato: acusada de adulterio, fue arrojada al vacío y se salvó tras encomendarse a la Virgen. La recoge la cantiga 107 de Alfonso X, la caída se sitúa desde el barroco en las peñas Grajeras y su sepulcro está en la catedral y su barrio, en la judería.

2

La casa que se erizó para cambiar de nombre.

Se cuenta que la Casa de los Picos arrastraba el mote de «la casa del judío» y que sus dueños tallaron la fachada en punta de diamante para borrarlo a golpe de cincel. No hay documento que lo sostenga.

3

La Mujer Muerta, la sierra tumbada.

El perfil del Guadarrama dibuja una mujer acostada, y la tradición lo explica con dos hermanos enfrentados y una madre que ofreció su vida por frenar la pelea. Se cuenta, no se documenta. Se ve desde los miradores de Segovia.

4

La Cuchillada de San Frutos.

En las Hoces del Duratón, una grieta corta el espolón junto a la ermita. El Ayuntamiento de Sepúlveda recoge que la abrió San Frutos con su bastón para frenar a los sarracenos. El patrón tiene su fiesta: San Frutos.

Cómo va

Dónde se ve cada leyenda sobre el terreno

Salvo las Hoces del Duratón, a una hora en coche, todo esto se recorre a pie en una mañana. El orden natural va de abajo arriba: Azoguejo, calle San Juan y catedral. Para encajarlo, qué ver en Segovia y la guía de Segovia.

  • Plaza del Azoguejo: El punto de 28,10 metros donde la leyenda sitúa la noche de tormenta.
  • Calle San Juan: La estatua del diablillo, a cinco minutos cuesta arriba del acueducto.
  • Peñas Grajeras y la Fuencisla: El paredón del que, según la tradición, cayó María del Salto.
  • Catedral de Segovia: Guarda su sepulcro, traído de la catedral vieja desaparecida.
  • Casa de los Picos: La fachada de puntas de diamante en plena calle Juan Bravo.

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Dudas rápidas

Preguntas frecuentes sobre la leyenda del acueducto de Segovia

¿Cuál es la leyenda del Acueducto de Segovia?

Que lo levantó el diablo en una noche. En la versión de Turismo de Segovia, una joven aguadora le vendió su alma a cambio de que el agua llegara a su puerta antes de que cantara el gallo. El gallo cantó con un sillar sin colocar y el diablo perdió.

¿Es verdad que al acueducto le falta una piedra?

Eso dice el relato, pero la ciudad no señala ningún hueco concreto. Lo que sí se ve en los sillares son agujeros: la tradición los llama huellas de pezuña y la arqueología los identifica como mechinales, donde entraban las tenazas de izado.

¿Dónde está la estatua del diablo del acueducto de Segovia?

En la subida de la calle San Juan, barrio de los Caballeros, a cinco minutos cuesta arriba del Azoguejo. Es obra de José Antonio Abella, se inauguró el 23 de enero de 2019 y está en plena calle: se ve a cualquier hora y es gratis.

¿Quién construyó de verdad el Acueducto de Segovia?

Los romanos. Turismo de Segovia lo data en el año 112 d.C., en época de Trajano, corrigiendo la datación anterior del 98 d.C. Todo lo demás, en la guía del acueducto.

¿Hay visitas guiadas de leyendas en Segovia en 2026?

Sí, hay paseos nocturnos dedicados a los misterios y las leyendas del casco. Cuáles hay y cuál compensa, en visitas guiadas en Segovia. Con críos engancha más que cualquier cifra: más planes en Segovia con niños.

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Escrito porJesús Garzón

Me llamo Jesús y soy un experto digital apasionado de la gastronomía y los viajes. Gestiono un blog en el que creamos itinerarios y guías para ayudar a viajeros por todo el mundo a disfrutar al máximo de sus viajes.

Guía revisada por última vez en octubre de 2026 · Información contrastada sobre el terreno.

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