Bocadillo de calamares en Madrid 2026: dónde comer el mejor y cómo pedirlo

Bocadillo de calamares recién hecho servido en un bar de la Plaza Mayor de Madrid. Foto propia La Maleta Inquieta, julio 2026

Comerse un bocadillo de calamares de pie en un soportal de la Plaza Mayor, con el pan crujiente todavía caliente y la mano manchada de aceite, es uno de esos rituales que resumen Madrid entero. No es marisco fino ni cocina de autor: es un panecillo de barra relleno de calamares a la romana, y cuesta menos de cinco euros.

En esta guía actualizada a 2026 te contamos por qué este bocado es el rey de la gastronomía madrileña pese a que la ciudad no tiene mar, cómo pedirlo como un local (sin salsas raras), cuánto cuesta y los tres bares donde mejor lo hemos comido. Si buscas más sitios donde comer bien en el centro, tienes nuestra selección de dónde comer en Madrid.

¿Qué es el bocadillo de calamares de Madrid?

El bocadillo de calamares es el bocado callejero más icónico de Madrid: un panecillo de barra (pistola) crujiente relleno de calamares a la romana, es decir, anillas de calamar rebozadas en harina y huevo y fritas al momento en aceite muy caliente. Nada más. Ni lechuga, ni tomate, ni salsas. La gracia está en el contraste entre el pan crujiente y las anillas jugosas recién sacadas de la sartén.

  • El relleno: anillas de calamar (o pota, más habitual y más económica) rebozadas a la romana. Se fríen al momento, nunca preparadas de antemano.
  • El pan es un panecillo individual de barra, tipo pistola, que aguanta el calor y el aceite sin deshacerse. Importa casi tanto como el relleno.
  • Sin salsas: el bocadillo auténtico se come solo. Como mucho, un chorro de limón. Pedir mayonesa o alioli está mal visto por el madrileño de pura cepa.
  • Se come caliente y de pie: es comida rápida de barra, para tomar sobre la marcha en un soportal. No es plato de mantel.
  • El precio: entre 3,50 y 5 €. Es de lo más barato que puedes comer en pleno centro turístico de Madrid, lo que lo convierte en el clásico de la comida barata.

¿Por qué se come calamares en Madrid si no tiene mar?

Es la pregunta que todo el mundo se hace: ¿cómo se convirtió el calamar en símbolo de una ciudad que está a más de 300 kilómetros de la costa? La respuesta tiene que ver con el abastecimiento de pescado de la capital, que desde el siglo XIX fue uno de los mejores de toda España.

  • El pescado del interior: Madrid, pese a no tener mar, presumía ya en el siglo XIX de comer pescado fresquísimo. El tren y un mercado central bien surtido traían el género en horas desde los puertos.
  • El calamar (y sobre todo la pota, su primo económico) era un producto asequible. Frito y metido en pan, se convirtió en el bocado perfecto para comer rápido y barato en el centro.
  • La Plaza Mayor como epicentro: los bares de los soportales adoptaron el bocadillo como reclamo y lo popularizaron entre madrileños y visitantes. Hoy es tan de Madrid como el cocido madrileño.
  • No hay una fecha ni un bar concreto al que atribuir su invención. Es más bien una tradición popular que se fue asentando a lo largo del siglo XX en torno a la plaza.

Cómo se hace el bocadillo de calamares (calamares a la romana)

El bocadillo no tiene mucho secreto, pero los calamares a la romana sí tienen su truco. Así se preparan en casa. 4 bocadillos, 30 minutos (20 de preparación + unos minutos de fritura).

  1. Ingredientes (4 bocadillos): 600 g de anillas de calamar o pota limpias, 200 g de harina de trigo, 2 huevos, un chorro de leche o agua con gas (opcional, para un rebozado más esponjoso), 4 panecillos de barra o pistola, aceite suave o de girasol para freír, sal y 1 limón para acompañar.
  2. 1. Prepara las anillas: Corta el calamar en anillas de un dedo de grosor, escúrrelas muy bien (la humedad es enemiga del rebozado) y sálalas ligeramente.
  3. 2. Reboza a la romana: Pasa las anillas por harina, luego por huevo batido (con el chorro de leche o agua con gas si quieres) y de nuevo por harina. Sacude el exceso.
  4. 3. Fríe en aceite muy caliente: Fríe en abundante aceite muy caliente durante 1-2 minutos, hasta que estén dorados por fuera pero jugosos por dentro. Si te pasas de tiempo, quedan gomosos: ese es el error más habitual.
  5. 4. Escurre y monta: Saca las anillas a papel absorbente, abre el panecillo, rellénalo con los calamares recién fritos y sírvelo caliente. En Madrid se come solo, con un chorro de limón opcional.

Cervecería La Campana: el bocadillo más famoso de la Plaza Mayor

Fachada de la Cervecería La Campana en la calle Botoneras, junto a la Plaza Mayor de Madrid. Foto propia La Maleta Inquieta, julio 2026

Por qué ir
Es el bocadillo de calamares más conocido de Madrid. Un clásico de toda la vida en un soportal de la Plaza Mayor, con las anillas bien apretadas dentro del pan y el rebozado siempre crujiente.

Precio
Alrededor de 4 € el bocadillo. Puedes pedirlo para llevar y comértelo de pie en la propia plaza.

Dirección
Calle de Botoneras, 6, 28012 Madrid. A un paso del Arco de Cuchilleros.

Nuestra valoración
Es el sitio donde lo probamos por primera vez y el que recomendamos si solo vas a comer uno. En hora punta se forma cola, pero avanza rápido.

Otros 2 sitios donde comer bocadillo de calamares

Si La Campana tiene mucha cola o quieres alternativas, estos son los otros dos sitios donde lo hemos comido y nos han convencido. Verifica precios y horarios antes de ir, cambian con el tiempo:

  • Bar La Ideal: está justo enfrente de La Campana, en la misma calle Botoneras. Mismo bocadillo, misma calidad y normalmente menos cola. Si el de al lado está a rebosar, cruzas la calle y listo. Precio: sobre 4 €. Dirección: Calle de Botoneras, 4, 28012 Madrid.
  • Bar El Brillante: el clásico fuera del circuito de la Plaza Mayor, junto a la estación de Atocha y al Reina Sofía. Tiene mesas para sentarte y abre hasta tarde, así que va bien si llegas o sales en tren. Precio: 4-5 €. Dirección: Pl. del Emperador Carlos V, 8, 28012 Madrid.
  • Si quieres convertir el bocadillo en una ruta más larga, mira nuestra guía de las mejores tapas de Madrid por barrios.

Sigue comiendo bien en Madrid

El bocadillo de calamares es solo el aperitivo de la gastronomía madrileña. Para el plato fuerte no te pierdas el cocido madrileño, y si quieres la lista completa de lo que hay que probar sí o sí, la tienes en nuestra guía de platos típicos de Madrid. Para elegir sitio con criterio, nuestra selección de dónde comer en Madrid evita los sitios atrapa-turistas.

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Consejos para comer el bocadillo de calamares como un madrileño

  • Pídelo solo, sin salsas: nada de mayonesa ni alioli. El bocadillo auténtico va con las anillas y el pan, y como mucho un chorro de limón. Añadir salsa es de turista despistado.
  • Que lo hagan al momento: los calamares tienen que salir de la sartén al pan. Si ves que el bar los tiene ya fritos y fríos esperando, cambia de sitio.
  • El pan aguanta poco. Está en su mejor momento en los primeros minutos, cuando el rebozado sigue crujiente. Cómelo rápido.
  • Evita la hora punta si puedes: los bares de Botoneras se llenan a mediodía y a media tarde. A primera hora de la tarde comes sin cola.
  • Combínalo con una caña: el maridaje madrileño de siempre. Una caña fría de barril acompaña al bocadillo mejor que cualquier refresco.

Preguntas frecuentes sobre el bocadillo de calamares de Madrid

¿Cuánto cuesta un bocadillo de calamares en Madrid?

Entre 3,50 y 5 € en los bares de la Plaza Mayor. Es de lo más barato que puedes comer en pleno centro de Madrid, y por eso es el clásico de la comida callejera de la ciudad.

¿Dónde comer el mejor bocadillo de calamares?

En los bares de la calle Botoneras, en un soportal de la Plaza Mayor: Cervecería La Campana y Bar La Ideal, uno enfrente del otro. Fuera de la plaza, el Bar El Brillante (junto a Atocha) es el otro gran clásico y tiene mesas para sentarse.

¿Por qué se come calamares en Madrid si no tiene mar?

Porque desde el siglo XIX Madrid tuvo uno de los mejores abastecimientos de pescado de España gracias al tren y a su mercado central. La capital sin costa acabó siendo una de las ciudades donde mejor se come pescado, y el calamar frito en pan se popularizó como bocado barato.

¿El bocadillo de calamares lleva salsa?

No. El auténtico se come solo, con las anillas y el pan. Como mucho, un chorro de limón. Pedir mayonesa o alioli está mal visto entre los madrileños.

¿Se come calamar o pota?

En muchos bares se usa pota (un cefalópodo parecido al calamar pero más económico), aunque se sirve como “calamares a la romana”. La diferencia de sabor es sutil una vez rebozado y frito, y forma parte de la tradición del bocadillo barato.

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