El farinato de Salamanca: qué es, cómo se come y dónde probarlo 2026
¿Un embutido que no lleva carne y sabe a anís? Eso es el farinato, uno de los grandes secretos de la cocina de Salamanca. Se hace con miga de pan, manteca de cerdo, cebolla y pimentón, se le da forma de herradura y se fríe hasta quedar crujiente. La primera vez que te lo ponen frente a unos huevos fritos, ese aroma anisado te descoloca; al segundo bocado, ya entiendes por qué en Ciudad Rodrigo lo llevan por bandera.
En esta guía actualizada a 2026 te contamos qué es exactamente el farinato, de dónde viene su nombre, cómo se come (con el clásico farinato con huevo a la cabeza), su receta tradicional y dónde probarlo y comprarlo. Es uno de los platos imperdibles de tu lista de comida charra, y una parada obligada si te interesa dónde comer en Salamanca.
Embutido de pan, manteca de cerdo, cebolla, pimentón y anís. Sin carne magra.
A qué sabe: graso y sabroso, con un inconfundible toque de anís.
Lo clásico: frito con huevos. También en migas o revuelto.
Típico de Ciudad Rodrigo y el Campo Charro, en la provincia de Salamanca.
Producto económico de charcutería. Consulta el precio actualizado en tienda.
Definición, ingredientes y Marca de Garantía desde 2007 verificados con la RAE, Wikipedia y prensa gastronómica antes de publicar.
¿Qué es el farinato?
El farinato es un embutido peculiar: no lleva carne magra de cerdo, sino miga de pan y grasa como base. Eso lo convierte en una rareza dentro del mundo de los embutidos y en uno de los productos más originales de la gastronomía salmantina. Estas son sus claves:
Miga de pan, manteca de cerdo, harina, cebolla, ajo, pimentón, sal y, sobre todo, anís. Algunas recetas añaden aguardiente.
A diferencia del chorizo tradicional, no lleva músculo de cerdo: solo pan y grasa, de ahí que durante siglos fuera el chorizo de los pobres.
El anís es su sello inconfundible. Frito queda crujiente por fuera y meloso por dentro, con el fondo graso del pimentón.
Se embute en tripa y se ata por los dos extremos, dándole su forma de herradura característica y ese color rojo anaranjado teja.
¿De dónde viene el nombre farinato?
El nombre lo dice casi todo, y su historia es la de un alimento humilde que ha terminado en las mejores mesas. Estas son las claves de su origen:
Del latín farina (harina), el ingrediente que, junto al pan, le da cuerpo y nombre.
El chorizo de los pobres: comida de pastores y jornaleros, porque la grasa daba energía y el pan llenaba el estómago por poco dinero.
Textos del siglo XVIII lo emparentan con los puches, una masa de harina y grasa que se comía para entrar en calor en el campo charro.
De humilde a bandera gastronómica: hoy tiene Marca de Garantía propia desde 2007 que protege su elaboración tradicional en Ciudad Rodrigo.
Cómo se come el farinato: el clásico farinato con huevo
El farinato casi nunca se come crudo: se fríe. Se aplasta ligeramente y se hace a la plancha o sartén hasta que queda crujiente. Es un bocado fuerte y muy del invierno charro, perfecto para reponer fuerzas durante una escapada a la ciudad dorada. A partir de ahí, estas son las formas más típicas de comerlo, de la más clásica a la más moderna.
1. Farinato con huevo (el clásico): La forma reina de comerlo. Se fríe el farinato y se sirve con huevos fritos: rompes la yema, la mezclas con el embutido y mojas pan. Es un desayuno fuerte de campo y, hoy, una tapa que encontrarás en muchas barras de Salamanca.
2. En migas: Desmenuzado y salteado con migas de pan, pimentón y ajo. Un plato de pastor que aprovecha el pan duro y al que el farinato aporta toda su grasa y ese aroma a anís inconfundible.
3. En revuelto: Salteado y cuajado con huevo batido, a veces con pimientos o setas. Una versión más suave para quien prueba el anís por primera vez y no está seguro de si le va a gustar.
4. En tostada o como aperitivo: Untado sobre pan tostado o servido en raciones para picar. En las cocinas de autor de la zona llega a convertirse en chupachups de farinato con un toque de miel, una presentación moderna del producto tradicional.
Receta tradicional del farinato (cómo se hace)
Hacer farinato en casa es sencillo, aunque la gracia está en el anís y en no quemar el pimentón. Esta es la elaboración tradicional, pensada para una tanda de embutido casero.
500 g de miga de pan del día anterior, 300 g de manteca o grasa de cerdo, 100 g de harina de trigo, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 1 cucharada de pimentón, 1 cucharada de anises, un chorrito de aguardiente y sal.
1. Sofríe la cebolla, el ajo y el anís: Pica fina la cebolla y el ajo y sofríelos en la grasa hasta que estén tiernos. Añade entonces los granos de anís para que perfumen la grasa caliente: este es el paso que define el sabor característico del farinato.
2. Añade el pimentón: Baja el fuego y echa el pimentón, removiendo rápido. Si se quema, amarga toda la masa y no hay forma de arreglarlo.
3. Derrite la manteca: Incorpora la manteca de cerdo y deja que se deshaga poco a poco, integrándose por completo con el sofrito aromático de anís y pimentón.
4. Amasa con el pan y la harina: Fuera del fuego, añade la miga de pan humedecida (no empapada) y la harina. Amasa hasta lograr una masa homogénea, ajusta de sal y añade un chorrito de aguardiente.
5. Embute y dale forma de herradura: Rellena la tripa natural con la masa y ata los dos extremos para conseguir la forma de herradura característica. Deja orear el embutido al menos 24 horas antes de freírlo y comerlo.
Dónde probar el farinato en Salamanca
Dónde comprar farinato para llevar
Si quieres llevarte unas piezas a casa (y te lo recomendamos), estas son las opciones para comprar farinato, de lo más sencillo a lo más tradicional:
En carnicerías y charcuterías del centro de Salamanca y en el Mercado Central encontrarás piezas frescas listas para freír.
Ciudad Rodrigo es su cuna. Allí compras farinato amparado por la Marca de Garantía de la localidad, la mayor señal de elaboración tradicional. Una buena excusa para una excursión por la provincia.
Hergaher, el productor más popular: empresa de Carbajosa de la Sagrada, junto a Salamanca, es el que más fácil encuentras en grandes superficies. Ver ubicación en Google Maps.
Si no quieres cargar peso, varias tiendas online de productos charros lo envían a toda España. Consulta el precio actualizado en cada una, ya que varía según formato y marca.
Deja la compra del farinato para el final del día y resérvalo bien envasado para el viaje. Planifica el resto con nuestra guía completa para visitar Salamanca.
Organiza tu viaje a Salamanca para probarlo
El farinato es solo una parada de la cocina charra. Para no quedarte ahí, prueba también el otro gran clásico salmantino, el hornazo de Salamanca (la empanada del Lunes de Aguas), y echa un vistazo a la lista completa en nuestra guía de platos típicos de Salamanca. Y cuando tengas claro qué comer, te ayudamos a organizar tu visita a la ciudad universitaria con el resto del viaje:
Definición RAE: ’embutido de pan amasado con manteca de cerdo, sal y pimienta’.
Etimología: del latín ‘farina’ (harina), ingrediente que da nombre y cuerpo al embutido.
Marca de Garantía ‘Farinato de Ciudad Rodrigo‘ reconocida en 2007.
Color rojo anaranjado teja y forma de herradura por el atado de la tripa en ambos extremos.
Apodo ‘chorizo de los pobres’: comida de pastores ligada a los puches (masa de harina y grasa) documentada desde el siglo XVIII.
Productor de referencia más popular: Hergaher, en Carbajosa de la Sagrada (Salamanca).
Preguntas frecuentes sobre el farinato
¿Qué es exactamente el farinato?
Es un embutido sin carne magra elaborado con miga de pan, manteca de cerdo, cebolla, pimentón, ajo y anís. La RAE lo define como ’embutido de pan amasado con manteca de cerdo, sal y pimienta’. Es típico de Ciudad Rodrigo y el Campo Charro, en la provincia de Salamanca.
¿A qué sabe el farinato?
Su sabor más característico es el toque de anís, que lo distingue de cualquier otro embutido. Es sabroso y graso, con el fondo del pimentón y la manteca. Frito queda crujiente por fuera y meloso por dentro.
¿Cómo se come el farinato?
Lo clásico es frito con huevo: se aplasta y se hace a la plancha, y se sirve con huevos fritos para mezclar la yema con el embutido. También en migas, en revuelto, sobre tostada o como aperitivo. Casi nunca se come crudo.
¿Dónde comprar buen farinato?
En carnicerías y charcuterías de Salamanca y, sobre todo, en Ciudad Rodrigo, donde tiene Marca de Garantía desde 2007. El productor más fácil de encontrar es Hergaher. Varias tiendas online de productos charros lo envían a toda España.
¿El farinato lleva carne o gluten?
No lleva carne magra (su base es pan y manteca, no músculo de cerdo), por eso se llamó ‘chorizo de los pobres’. Sí contiene gluten, porque el pan y la harina de trigo son ingredientes principales: no es apto para celíacos.
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