
Tenerife · Qué hacer · 2026
Piscinas naturales de Tenerife
Piscinas naturales de Tenerife 2026: los mejores charcos con mapa
En Tenerife casi nadie dice piscina natural: se dice charco, y la palabra ha acabado siendo topónimo en media isla, del Charco del Viento al Charco de la Laja. Son huecos que la lava dejó al enfriarse dentro del agua y que el Atlántico rellena en cada marea, sin cloro, sin taquilla y sin horario. Los once de esta lista son gratuitos, y si tu viaje a Tenerife cae en el norte, son el mejor plan de agua de la isla.
También son el plan que más respeto merece. En La Maleta Inquieta hemos ordenado la lista por lo que de verdad decide el día: no cuál sale mejor en las fotos, sino cuál aguanta con el mar movido y cuál no. Cinco fichas completas, seis charcos más en la cola y un mapa con los once para que veas cuáles caen juntos. Ir al charco es la forma isleña de decir ir a bañarse, y explica bien la diferencia con una playa: el charco es del barrio, se conoce de memoria y se sabe qué días no toca.
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- Cómo funcionan los charcos de Tenerife (y cuándo no meterse)
- Las mejores piscinas naturales de Tenerife
- Consejos para bañarte en un charco sin sustos
- Preguntas frecuentes
- El mapa de las piscinas naturales de Tenerife
- Sigue explorando Tenerife
Antes de ir
Cómo funcionan los charcos de Tenerife (y cuándo no meterse)
Un charco es una piscina que se llena sola. La marea entra por encima de la barrera de lava y el agua se queda dentro cuando baja. Por eso el mejor momento casi siempre es la marea baja o la media subiendo, con el charco aislado y quieto. Con marea alta, en cambio, la barrera desaparece bajo el agua y el charco pasa a ser mar abierto con rocas. Es la única parte del viaje por Tenerife que no se puede dejar cerrada desde casa.
El factor que de verdad manda es el mar de fondo: olas grandes y espaciadas que llegan de una borrasca lejana y entran sin que sople una gota de viento local. Un día soleado y en calma puede tener un oleaje que barre la barrera cada pocos minutos. Antes de salir, mira la predicción de oleaje en Portus, el servicio de Puertos del Estado que publica oleaje, nivel del mar, corrientes y temperatura del agua, y los avisos de AEMET. Y si hay bandera roja, no se entra: no es una recomendación, es una prohibición.
Qué ver
Las mejores piscinas naturales de Tenerife

Qué ver · 1
Piscinas naturales de El Caletón (Garachico)
El Caletón no lo excavó nadie: lo dejó la colada de 1706 al meterse en el mar y enfriarse de golpe, la misma que sepultó el puerto de Garachico y le robó la bahía. El resultado es un laberinto de piscinas comunicadas por pasillos de roca negra, con escaleras metálicas para bajar y el pueblo entero asomado justo detrás. Es la postal de los charcos de Tenerife y la más fácil de encajar en cualquier ruta del norte.
El pero es que está muy expuesto: con marejada el ayuntamiento cierra el acceso a los charcos y la visita se queda en pasear el pueblo. Conviene mirar el parte del mar el día antes y, si sale mal, cambiarlo por otro de esta lista más resguardado: el pueblo se disfruta igual, y encabeza con motivo cualquier lista de pueblos bonitos de Tenerife.
Dónde Avenida Tomé Cano, 38450 Garachico, en el frente marítimo del pueblo
Acceso Libre y gratuito, con escaleras al agua. Se cierra con mar movido

Qué ver · 2
Charco del Viento (La Guancha)
El Charco del Viento aparece al final de un camino estrecho que cruza plataneras, y no es un charco sino cuatro encadenados, cerrados por dos brazos de lava que hacen de rompeolas natural. Esa barrera es la que lo convierte en el más disfrutable de la isla: dentro el agua está quieta mientras fuera revienta la ola, y se ve el fondo hasta bien entrada la tarde.
Es nuestro favorito y también uno de los más concurridos en verano, así que a media mañana ya cuesta encontrar sitio en el borde. El charco de más abajo, el pegado al mar, se llena de espuma con cualquier marejada: si lo ves batido, quédate en los interiores. Cae de camino a Icod y a su Drago Milenario, así que se encadena bien con una mañana de pueblos.
Dónde Calle Lomo la Bautista, 38441 La Guancha, en la costa entre Icod y San Juan de la Rambla
Acceso Pista entre plataneras y bajada a pie. Sin servicios ni chiringuito

Qué ver · 3
Charco de la Laja (San Juan de la Rambla)
La Laja es el charco de las fotos: una poza redonda de agua turquesa encajada en la roca, con una escalera de piedra que baja hasta el borde. Ese acceso tiene una ventaja práctica que vale más que la vista: desde arriba se ve el fondo antes de comprometerte. Si el agua está turbia o el mar entra a golpes, se da media vuelta y ya está.
Es pequeño y no tiene ningún servicio, así que en agosto se llena pronto y no hay dónde escapar del sol. Va bien de primera hora o de última tarde, y encaja de camino entre Icod y Puerto de la Cruz, donde está además la playa del Bollullo por si el plan acaba en arena negra.
Dónde Calle Antonio Ruiz Cedrés, 38420 San Juan de la Rambla
Acceso Escalera de piedra desde el mirador. Aparcamiento escaso en la calle

Qué ver · 4
Piscina natural de Bajamar (La Laguna)
Bajamar es la versión domesticada del charco y la mejor puerta de entrada si no te fías del mar. En el paseo hay dos piscinas de agua de mar de obra, con escaleras y bordes rectos, y al lado el charco natural de roca. Se llenan con la marea igual que los demás, pero el muro exterior para el oleaje y convierte en previsible lo que en el resto del norte no lo es.
Alrededor hay paseo, bares y aparcamiento en la calle, así que es el plan que mejor funciona con niños o para una mañana entera. Es el charco de La Laguna, a un cuarto de hora largo de bajada desde el casco, y el que más recomendamos para viajar con niños.
Dónde Avenida Gran Poder, 38250 Bajamar, San Cristóbal de La Laguna
Acceso A pie de paseo, con escaleras al agua. Guagua desde La Laguna

Qué ver · 5
Piscina natural de Punta del Hidalgo (La Laguna)
Cuatro kilómetros más allá de Bajamar, la carretera se acaba en Punta del Hidalgo y detrás se levanta el paredón de Anaga. El charco está al final del pueblo, sobre una plataforma de lava que se adentra en el mar, y el paisaje es lo que lo hace distinto: crestas verdes por un lado y océano abierto por el otro. Es el sitio donde termina el senderismo del macizo y empieza el baño.
Aquí el mar entra más que en Bajamar, así que conviene mirar el estado del agua antes de bajar. Con el mar en calma es de lo mejor que se puede hacer en un día de rutas de senderismo por Anaga, y remata bien una tarde en la playa de Benijo.
Dónde Travesía Tesesinte, 38240 Punta del Hidalgo, San Cristóbal de La Laguna
Acceso Final de la carretera TF-13, a pie desde el pueblo. Guagua desde La Laguna
Otros charcos que merecen el desvío. Los cinco anteriores son los que justifican un viaje; estos seis se cogen de camino o resuelven el día cuando los grandes están imposibles. Van ordenados de este a oeste y, al final, el único de la vertiente sur que sostiene la comparación.
- Bocacangrejo (Santa Cruz) es el charco de los de casa: un caserío de casas encajadas sobre la lava a las afueras de la capital, con pozas pequeñas y ambiente de vecinos. No sale en las guías y por eso apetece. Lo contamos entero en la ficha de Bocacangrejo.
- Mesa del Mar (Tacoronte) tiene el acceso más raro de la isla: se entra por un túnel peatonal excavado en el acantilado que desemboca directamente en la costa. Los charcos están encadenados al pie del paredón y quedan bastante resguardados del oleaje del norte.
- El Pris (Tacoronte) es un caserío pesquero con su piscina natural junto a la playa de callaos y un puñado de casas de comidas mirando al agua. Se combina bien con Mesa del Mar el mismo día, porque están a un par de kilómetros.
- Charco Los Chochos (Los Silos) queda en la carretera del extremo noroeste, camino de Buenavista y de Punta de Teno. Es de los menos transitados de la vertiente, con la contrapartida de que no hay nada alrededor: ni sombra, ni bar, ni socorrista.
- Charco de Isla Cangrejo (Santiago del Teide) está ya en la vertiente de sotavento, a un paso de los acantilados de Los Gigantes. Al estar al abrigo del alisio, aguanta días en los que el norte entero está descartado.
- Piscinas naturales de Los Abrigos (Granadilla de Abona) son la referencia del sur, con el agua más templada y sin el oleaje que condiciona toda la costa norte. Quedan cerca de El Médano y del aeropuerto sur, así que sirven de último baño antes del vuelo.
Consejos
Consejos para bañarte en un charco sin sustos
Seis cosas que cambian el día en los charcos del norte, y las tres primeras son de seguridad porque aquí el mar no avisa dos veces.
Mira el parte en Portus, de Puertos del Estado, antes de decidir el charco y no al llegar. Con mar de fondo el agua entra por encima de la barrera aunque no sople viento, y con bandera roja el baño está prohibido.
Quédate cinco minutos mirando antes de entrar. En el Charco de la Laja se ve el fondo desde la escalera: si el agua está turbia o la ola pasa la barrera, cambia de plan.
Nunca te metas solo en un charco vacío ni con la marea subiendo. En Punta del Hidalgo y en El Caletón, si no hay nadie dentro, casi siempre hay un motivo.
Lleva escarpines. La roca es lava de la colada de 1706 y sus hermanas: cortante, con verdín en el borde, y el percance habitual no es ahogarse sino resbalar en el escalón de bajada.
Elige el charco según el día. Bajamar aguanta mar regular, el Charco del Viento y Los Abrigos van bien casi siempre, El Caletón y Punta del Hidalgo piden mar tranquilo. Con el norte imposible, el plan de agua está en el sur o en el Lago Martiánez de Puerto de la Cruz.
Ve temprano. Casi todos están al final de carreteras de costa con cuatro huecos, y a media mañana en verano ya no hay sitio. El coche de alquiler es imprescindible salvo en Bajamar.
Llévate todo lo que vayas a necesitar. Ninguno de los once charcos tiene socorrista, sombra ni tienda, y en Charco Los Chochos no hay ni un bar a la vista.
En el mapa
El mapa de las piscinas naturales de Tenerife
En el mapa están los once charcos de esta guía, ordenados de este a oeste. Salta a la vista lo que explica toda la página: diez de los once están en la vertiente norte, porque es donde las coladas llegaron al mar y donde la costa es de roca y no de arena. Guárdalo en tu Google Maps antes de salir, que en la costa de La Guancha y de Los Silos la cobertura falla, y cuenta con coche de alquiler para llegar a casi todos.
Ninguno tiene entrada ni horario, así que aquí no hay tarifas que se queden desfasadas: lo único que cambia cada día es el mar, y en verano es cuando mejor acompaña. Los accesos y los nombres de esta lista los revisamos en 2026. El resto del viaje lo tienes en la guía completa de Tenerife.
No te lo pierdas
Paseo en velero por Los Gigantes
Los días que el mar de fondo deja los charcos del norte fuera de juego, el plan de agua se resuelve en la vertiente de sotavento: un velero desde Los Gigantes, con baño en mar abierto bajo los acantilados y bastante probabilidad de cruzarte con calderones.
También Teleférico del Teide con subida al pico Ver más →
Dudas rápidas
Preguntas frecuentes sobre las piscinas naturales de Tenerife
Depende de qué busques. La más espectacular es El Caletón de Garachico, por la colada de 1706 y el pueblo detrás. La más disfrutable para bañarse de verdad es el Charco del Viento, en La Guancha, porque sus brazos de lava frenan el oleaje. Y si quieres ir sobre seguro, Bajamar.
Puede serlo, y conviene no quitarle importancia. El riesgo no es la profundidad sino el mar de fondo: olas grandes que entran con el día en calma y barren la barrera de lava. Con bandera roja el baño está prohibido, y donde no hay bandera manda la predicción de oleaje. La roca resbala y corta, así que el calzado de agua es casi obligatorio.
Solo a las de La Laguna. Bajamar y Punta del Hidalgo tienen guagua desde el casco lagunero, y el resto están en carreteras de costa mal conectadas. Las alternativas reales están en cómo moverse por Tenerife.
Muy pocas, y esa es la gran diferencia entre las dos vertientes. Las de Los Abrigos, en Granadilla, son la referencia del sur; el resto de esa costa es de playa de arena y calas, que repasamos en las mejores playas de Tenerife. Si buscas charcos, el norte gana por goleada.
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Me llamo Jesús y soy un experto digital apasionado de la gastronomía y los viajes. Gestiono un blog en el que creamos itinerarios y guías para ayudar a viajeros por todo el mundo a disfrutar al máximo de sus viajes.
Guía revisada por última vez en agosto de 2026 · Información contrastada sobre el terreno.
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